Investigadoras de la UNT lideran estudios que impactan en la salud pública
Mujeres científicas de la Universidad Nacional de Tucumán impulsan proyectos que buscan transformar la salud pública y el análisis social. Investigadoras locales desarrollan estudios sobre enfermedades neurodegenerativas que afectan a millones de personas en el mundo. Otras especialistas analizan indicadores sociales que permiten comprender la situación de la niñez en el país. En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, sus trayectorias reflejan el aporte femenino en la producción académica.
En ese marco, la doctora Rosana Chehín dirige el Instituto de Medicina Molecular y Celular Aplicada, de triple dependencia entre la UNT, el Conicet y el Siprosa. Su equipo investiga patologías como el Parkinson y el Alzheimer mediante desarrollos con potencial terapéutico. El grupo logró identificar una nueva molécula que podría modificar el tratamiento de estas enfermedades. “Es una molécula única en su tipo, que además de aliviar los síntomas tiene funciones neuroprotectoras”, explicó. El avance ya fue patentado en distintos países, incluido Estados Unidos, y superó los ensayos preclínicos.
Además, el instituto trabaja en herramientas tecnológicas orientadas al diagnóstico temprano de enfermedades neurodegenerativas. El equipo busca transferir estos desarrollos al sistema de salud para ampliar su alcance. Chehín relató que su vocación nació en la infancia, cuando leyó obras de Julio Verne. “Desde chica quería ser científica. Crecí con ese sueño y con la idea de que los científicos eran héroes”, recordó. Luego destacó la importancia de sostener vocaciones desde edades tempranas. “A todas las niñas que sueñan con hacer ciencia, quiero decirles que se puede. Es un camino fascinante”, afirmó.
En otro ámbito, la becaria doctoral del CONICET y profesora en Geografía Jimena Medina Risso investiga la pobreza en la primera infancia. Su estudio analiza datos de la Encuesta Permanente de Hogares 2024 para el Gran San Miguel de Tucumán. La investigación revela que el 57 por ciento de los niños de entre 0 y 6 años vive en situación de pobreza. Esa cifra supera en casi diez puntos el promedio de la población general de la región.
Medina Risso advierte que las condiciones estructurales persisten pese a las políticas públicas implementadas en las últimas décadas. La investigadora sostiene que el análisis incorpora enfoques que amplían la comprensión de la problemática social. “Estamos aportando nuevas miradas, más integrales, que incorporan perspectivas como la economía feminista y permiten comprender las problemáticas sociales de una manera más amplia”, explicó. Para la especialista, la participación femenina en la ciencia fortalece la producción de conocimiento y amplía oportunidades. Así, las experiencias de estas investigadoras muestran cómo la actividad científica local impacta tanto en la salud como en el análisis de la realidad social.