César Soto enfrentará juicio por el homicidio de Paulina Alejandra Lebbos
La causa por el crimen de Paulina Alejandra Lebbos llega a juicio oral tras casi dos décadas de investigación. Desde el 2 de marzo, César Soto se sienta en el banquillo acusado de homicidio agravado por alevosía. El proceso marca la primera vez que la Justicia analiza la presunta autoría material del hecho. Hasta ahora, el expediente avanzó sobre maniobras de encubrimiento institucional que ya recibieron condena. En este contexto, el tribunal deberá determinar si Soto mató a la joven en febrero de 2006.
El fiscal de Cámara Carlos Sale sostiene que la prueba reunida permite atribuir responsabilidad penal al imputado. Al elevar la causa, el fiscal afirmó: “la prueba reunida permite afirmar, con el grado de certeza que exige esta etapa, que Soto es penalmente responsable de la muerte de Paulina Lebbos”. Sale explicó que la acusación surge de un análisis integral del expediente y de la sentencia dictada en el juicio por encubrimiento. Esa resolución ordenó profundizar la investigación sobre Soto y abrió el camino hacia este debate oral.
Según la reconstrucción fiscal, el crimen ocurrió el 26 de febrero de 2006 entre las 6.30 y las 7. El Ministerio Público ubicó el hecho en el departamento de Soto, en calle Estados Unidos al 1.200 de San Miguel de Tucumán. Paulina tenía llave del inmueble y solía permanecer allí, por lo que ingresó esa madrugada. El fiscal describió que, tras una discusión, Soto “aprovechando su preeminencia física y obrando con clara intención homicida, la tomó del cuello y la ahorcó con violencia y durante el tiempo necesario para causarle la muerte por asfixia”.
La acusación también incluye el traslado del cuerpo luego del ataque dentro de la misma secuencia criminal. El Ministerio Público sostiene que Soto “no actuó solo ni de manera improvisada” y que “pidió ayuda para deshacerse del cuerpo”. La hipótesis indica que, junto a Sergio Hernán Kaleñuk, llevó el cadáver hasta Tapia y lo abandonó en la ruta 341. Para la fiscalía, “El ocultamiento del cuerpo formó parte de la misma secuencia criminal orientada a asegurar la impunidad”.
Entre los indicios valorados, el fiscal remarcó antecedentes de violencia en la relación de pareja. Durante el juicio anterior, surgieron referencias a discusiones, control y celos que, según Sale, explican la dinámica previa. Además, la acusación consideró la conducta posterior del imputado tras la desaparición de la joven. “No participó activamente de su búsqueda, incurrió en contradicciones y adoptó una conducta evasiva que resulta incompatible con la de quien desconoce lo ocurrido”, señaló Sale. El tribunal integrado por Fabián Fradejas, Luis Morales Lezica y Gustavo Romagnoli conducirá el debate que busca establecer la verdad judicial.
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