Orgullo UNT: El desafío de investigar física cuántica y exoplanetas en Italia
La Universidad Nacional de Tucumán vuelve a consolidarse como una usina de talento científico con proyección global. En un hito que marca un antecedente para la UNT, dos de sus estudiantes, hoy Técnicos Universitarios en Física de la FACET, cruzaron el Atlántico para conquistar la Laurea Magistrale in Fisica en la Universidad de Salerno (UNISA), Italia.
Jeremías Battich y Álvaro Gutiérrez Falcón no solo regresan con un título de posgrado; traen consigo la certeza de que la formación recibida en el norte argentino está a la altura de las máximas exigencias europeas. El viaje fue posible gracias al convenio de cooperación entre ambas instituciones y al programa UniSa Scholarship, una beca que cubre alojamiento y comida, derribando las barreras económicas que suelen frenar las aspiraciones internacionales.
“Sin esta ayuda hubiera sido realmente muy difícil sostenerme en el exterior”, confiesa Battich, subrayando una realidad compartida. En sintonía, Gutiérrez Falcón añade con contundencia: “Sin la beca no hubiera podido acceder a una maestría de este nivel”.
Lejos de casa, los jóvenes tucumanos se sumergieron en problemas complejos de la física contemporánea. Sus tesis no fueron meros requisitos académicos, sino aportes a áreas críticas de la ciencia actual.
Jeremías Battich centró su mirada en el entrelazamiento cuántico mediado por la interacción electrodébil. Su estudio sobre la sincronización del spin de las partículas no es solo teoría pura: “Este tipo de fenómenos tiene aplicaciones directas en la mejora de tecnologías médicas, como las tomografías, y en el desarrollo de la computación cuántica”, explica Jeremías.
Álvaro Gutiérrez Falcón se adentró en el cosmos a través del microlensing (microlente gravitacional). Utilizando la curvatura de la luz predicha por Einstein, Álvaro trabajó en la detección de exoplanetas. “Es una herramienta fundamental para generar estadísticas que ayuden a entender cómo se forman los sistemas planetarios”, detalla, celebrando haber podido estudiar temas que, por ahora, no estaban disponibles en su provincia.
Para ambos, el éxito en Italia tiene una raíz clara: la solidez de la universidad pública argentina. Battich es un ferviente defensor de este modelo, asegurando que “la gratuidad de la UNT permite que personas con menos recursos accedan a un nivel profesional comparable con instituciones del exterior”.
A pesar de los retos como el “doble desafío” de Álvaro al tener que aprender física en italiano e inglés sin formación previa, o la adaptación de Jeremías a un sistema italiano casi exclusivamente teórico, la base tucumana resistió. “Utilizando toda la formación de base de la UNT pude mejorar y obtener nuevos conocimientos en Italia”, afirma Battich con orgullo.
Hoy, con el título de Magíster en mano, los horizontes se expanden. Mientras Battich tramita sus equivalencias para finalizar la licenciatura en la UNT y planea un doctorado, Gutiérrez Falcón busca seguir vinculado a la investigación de vanguardia.
Pero su misión no termina en lo personal. Ambos se han convertido en embajadores de esta oportunidad, recordando que la convocatoria para estas becas internacionales ha vuelto a abrirse.
“Invito a todos los chicos que se quieran inscribir que lo hagan”, concluye Álvaro. Su historia es el testimonio vivo de que, con el apoyo institucional adecuado y una formación sólida, el talento tucumano no tiene techo, recordándonos que la ciencia es, ante todo, un puente entre culturas.
Fuente: Medios UNT