Presentaron un proyecto de ley de etiquetado de huevos
Una nueva iniciativa legislativa busca modificar la información que reciben los consumidores al comprar huevos en Argentina. La diputada nacional Gabriela Estévez presentó en el Congreso de la Nación un proyecto de Ley de Etiquetado de Huevos. La propuesta fue elaborada junto con la organización internacional Sinergia Animal y apunta a transparentar las condiciones en las que se produce este alimento.
Argentina registra uno de los niveles de consumo de huevos por habitante más altos del mundo. Según las proyecciones del sector avícola citadas en la iniciativa, el país alcanzaría en 2026 un nuevo récord de 430 huevos por persona. Sin embargo, los compradores no cuentan actualmente con información obligatoria en los envases que les permita identificar el sistema de producción utilizado.
El proyecto propone incorporar una categoría específica al etiquetado vigente. Los fabricantes deberán indicar si los huevos provienen de gallinas criadas en jaulas, en galpones o sistemas de piso sin jaulas, en sistemas camperos o de libre pastoreo, o bajo producción orgánica. La identificación deberá aparecer en la cara principal del envase y cumplir con criterios de visibilidad, legibilidad y permanencia.
La iniciativa también contempla cambios en la publicidad de estos productos. Las empresas deberán informar el sistema de producción correspondiente en sus comunicaciones comerciales. Además, no podrán utilizar imágenes o elementos gráficos que confundan al consumidor. Por ejemplo, una empresa no podrá mostrar gallinas al aire libre en el envase si sus huevos provienen de establecimientos que utilizan jaulas.
El derecho a recibir información clara
Estévez fundamentó la propuesta en el artículo 42 de la Constitución Nacional, que reconoce el derecho de los consumidores a recibir información adecuada y veraz. La legisladora sostuvo que conocer el origen y las condiciones de producción de los alimentos forma parte de ese derecho.
La diputada, representante de Córdoba por Unión por la Patria, también señaló que la iniciativa ya recibió el respaldo de distintos sectores políticos. Según explicó, el equipo que impulsa el proyecto continúa trabajando para sumar adhesiones. La intención es construir un consenso a partir de la protección de los derechos de quienes compran estos productos.
Una encuesta de Sinergia Animal Argentina aporta otro argumento a favor de la propuesta. El relevamiento indicó que más del 78% de los argentinos desconoce que aproximadamente el 90% de la producción nacional de huevos se realiza en sistemas de jaulas. Para la organización, este resultado refleja la falta de información que existe entre las condiciones de producción y lo que los consumidores conocen al momento de comprar.
Romina Viscarret, directora de Sinergia Animal, explicó que el objetivo no consiste en imponer una elección. La representante afirmó que la información debe estar disponible para todas las personas, independientemente de sus preferencias. También defendió la necesidad de establecer reglas comunes para las empresas y evitar que el acceso a esos datos dependa de la voluntad de cada fabricante.
En declaraciones a Infobae, Estévez reforzó ese planteo. La diputada sostuvo que los envases deben ofrecer información verificable y que la publicidad no puede presentar una realidad diferente de la que existe durante la producción. Además, destacó el trabajo conjunto con la organización para desarrollar una herramienta que amplíe los derechos de los consumidores y establezca criterios más transparentes para el sector.
Un antecedente que generó rechazo en el sector avícola
La propuesta tiene un antecedente en el Congreso. En 2021, un proyecto similar elaborado por Sinergia Animal llegó a la Cámara de Diputados. En aquella oportunidad, el legislador José Luis Ramón, de Unidad Federal, presentó la iniciativa, que finalmente no prosperó.
La Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) manifestó entonces su rechazo. Javier Prida, titular de la entidad, cuestionó el enfoque y la metodología de aquella propuesta. Aunque reconoció la importancia de informar a los consumidores sobre los productos que compran, consideró que el mecanismo elegido no era el adecuado.
Prida también defendió las condiciones de producción de la industria nacional. En ese momento, sostuvo que el sector cumplía con las normas de la Organización Mundial de Sanidad Animal y que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) fiscalizaba la actividad. Además, rechazó las denuncias sobre hacinamiento y maltrato animal. El dirigente atribuyó parte del debate a tendencias provenientes de Europa y Estados Unidos, cuya aplicación cuestionó en el contexto económico argentino.
Qué establece el nuevo proyecto
La iniciativa actual contempla un período de adaptación de doce meses desde su reglamentación. También permite establecer cronogramas progresivos según la escala de cada productor. De esta manera, las empresas contarían con un plazo para adecuar sus envases y materiales publicitarios a las nuevas exigencias.
El texto no plantea prohibir la venta de huevos provenientes de ningún sistema de producción. Tampoco obliga a los establecimientos a adoptar un modelo de crianza específico. La propuesta se concentra en identificar las distintas alternativas para que cada consumidor pueda elegir con información suficiente.
En caso de incumplimiento, las sanciones se encuadrarían en las normas vigentes de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, entre otras disposiciones aplicables.
El proyecto abre nuevamente el debate sobre la transparencia en la producción de alimentos y la información que reciben los compradores. Su eventual aprobación establecería una identificación obligatoria de los sistemas de crianza en los envases y la publicidad de huevos comercializados en el país.