El fuerte aumento del combustible en Bolivia presiona los mercados de frontera

El incremento impacta sobre los costos de transporte y genera preocupación entre comerciantes. La hoja de coca, la ropa, los artículos de bazar y otros productos podrían trasladar la suba a los precios finales.
Economía21 de septiembre de 2026MicaelaMicaela
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La decisión del Gobierno boliviano de eliminar el subsidio al diésel ya repercute en la actividad comercial de las zonas fronterizas. El cambio quedó establecido mediante el Decreto Supremo 5716. La medida llevó el precio del gasoil de 9,80 a 17,95 bolivianos por litro.

El aumento modificó de manera inmediata la estructura de costos del transporte. Los comerciantes deben afrontar ahora mayores gastos para trasladar la mercadería. Por eso, los operadores de frontera anticipan nuevas subas en distintos productos.

El impacto alcanza a las cadenas que conectan las zonas productoras con los centros de distribución. También llega a los pasos fronterizos con Argentina. En ese recorrido, el combustible representa uno de los principales componentes del costo logístico.

El transporte, en el centro de la presión

Los mayoristas bolivianos ya advierten un incremento general de sus costos. Según las estimaciones mencionadas en el sector, la suba ronda el 20%. En tanto, el valor de los fletes habría aumentado cerca de un 83%.

La diferencia golpea especialmente a las mercaderías que recorren largas distancias. La hoja de coca constituye uno de los ejemplos más sensibles. El producto puede viajar cientos de kilómetros antes de llegar a los mercados fronterizos.

El recorrido comienza en regiones productoras como los Yungas de La Paz y el Trópico de Cochabamba. Desde allí, la mercadería llega a centros de acopio y distribución. Entre ellos aparecen Cochabamba, Oruro y La Paz. Finalmente, los cargamentos avanzan hacia los pasos fronterizos con Argentina.

Cada incremento del combustible eleva el costo de ese traslado. Los comerciantes incorporan ese gasto al precio mayorista. Luego, la suba llega a los puntos de venta.

El efecto puede sentirse especialmente en Salta, Jujuy y Tucumán. Estas provincias no cuentan con una producción local de hoja de coca a escala comercial. Por lo tanto, el abastecimiento depende de los cargamentos provenientes de Bolivia.

Bloqueos y menor oferta

La eliminación del subsidio también generó rechazo entre distintos sectores. Transportistas y organizaciones de productores cocaleros expresaron su preocupación. Algunas entidades incluso declararon el estado de emergencia.

La Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba anunció protestas y posibles medidas de fuerza. Si los bloqueos se extienden, el tránsito de mercadería podría sufrir nuevas interrupciones.

Ese escenario agrega presión sobre los precios. Una reducción temporal de la oferta puede generar faltantes en los mercados. Al mismo tiempo, los comerciantes pueden elevar los valores para cubrir el riesgo de nuevos cortes y demoras.

El problema no se limita a la hoja de coca. La misma lógica afecta a otros productos que ingresan a los circuitos comerciales de frontera. La ropa, los artículos de bazar y distintas mercaderías también dependen del transporte terrestre.

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