
River visita este miércoles a Palmeiras a las 21.30 en el Allianz Parque con la difícil misión de revertir el 1-2 sufrido en la ida de los cuartos de final. Marcelo Gallardo planea cambios en la alineación para recuperar el control del partido y volver a soñar con las semifinales de la Copa Libertadores.
La línea de tres defensores que mostró River en la ida no se repetirá. Esta vez, el Muñeco volvería a los cuatro defensores y sumaría al menos un volante más, manteniendo a Enzo Pérez, Kevin Castaño e Ignacio Fernández como pilares del mediocampo. Giuliano Galoppo y Juan Carlos Portillo son opciones para reforzar la mitad de la cancha, que podría jugar con hasta cinco hombres. La incógnita pasa por quién acompañará más adelantado: Nacho Fernández o Juan Fernando Quintero.
En defensa también hay dudas. Lautaro Rivero tuvo un buen debut, pero no tiene lugar asegurado. Paulo Díaz arrastra problemas físicos y falta de continuidad, mientras que Lucas Martínez Quarta se perfila como primer marcador central tras su sólido ingreso en la ida.
En ataque, solo Maximiliano Salas tiene la titularidad garantizada. Con la lesión de Sebastián Driussi, Facundo Colidio aparece como alternativa, aunque si Gallardo opta por un 4-5-1 podría quedar fuera. Miguel Ángel Borja, que no tuvo un buen desempeño ante Atlético Tucumán, también es opción, pero difícilmente arranque desde el inicio.
Con estos ajustes, River buscará equilibrar su mediocampo, fortalecer la defensa y encontrar la fórmula para anotar el gol que le permita soñar con la épica remontada en Brasil.



Norte rock 2026 : A 10 días del festival de rock más grande del NOA



Milei pidió que Argentina sea sede de la Fórmula 1: "Queremos ver a Colapinto en el país"


Las Leonas regresaron al país tras conquistar el Mundial de hockey





La Municipalidad lanzó Animales SMT, una plataforma para el cuidado de mascotas

Este miércoles se conocerá la sentencia por la muerte de Federico Toledo

Salario mínimo: el Gobierno fijó nuevos montos hasta abril de 2027

Santiago Budini fue condenado a 10 años de prisión por el crimen de Federico Toledo




