
Murió Darío Lopérfido a los 62 años luego de atravesar un cuadro de Esclerosis Lateral Amiotrófica. El exsecretario de Cultura de la Nación había comunicado su diagnóstico durante 2025 mediante una columna personal. La enfermedad afectó de manera progresiva sus capacidades motoras durante los últimos meses. Allegados confirmaron el fallecimiento en las últimas horas.
Lopérfido ejerció como secretario de Cultura y Medios durante la presidencia de Fernando de la Rúa entre 1999 y 2001. Luego ocupó el Ministerio de Cultura porteño durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. También dirigió el Teatro Colón entre febrero y diciembre de 2015 como responsable general y artístico. Además, residió en Berlín, Madrid, Nueva York y Buenos Aires.
En julio de 2024 recibió el diagnóstico de Esclerosis Lateral Amiotrófica, enfermedad neuromuscular degenerativa que afecta neuronas motoras. Sin embargo, continuó su actividad intelectual pese al deterioro físico que describió públicamente en sus textos. Integró la Cátedra Vargas Llosa durante cinco años y participó en medios radiales. También estrenó un ciclo de entrevistas durante el último año.

En una columna titulada “Tener ELA es una mierda”, publicada en la revista Seúl, explicó su visión sobre la enfermedad. Allí escribió: “Tener ELA es una mierda. No por la posibilidad de morir, que me tiene sin cuidado. La vejez me resulta odiosa; morir sin atravesar esa catástrofe humana, en cambio, me parece un alivio”. En otro tramo sostuvo: “La ELA es una enfermedad sin épica”. Sus palabras generaron repercusiones en el ámbito cultural.
Durante su trayectoria pública, Lopérfido enfrentó controversias por declaraciones sobre la última dictadura militar. Esas expresiones provocaron cuestionamientos de organismos de derechos humanos y derivaron en su salida del Ministerio porteño en 2016. Tras dejar la función pública, mantuvo presencia en medios y foros culturales. Finalmente, reflexionó sobre la eutanasia en España y afirmó: “Uno no puede decidir nacer, pero puede decidir morir. Vivir no debe ser obligatorio. No he decidido recurrir a ella todavía, pero saber que está a mi disposición me alivia. La eutanasia es la más liberal de las muertes y es mucho mejor que suicidarse, algo muy traumático para los que quedan".
















