Netanyahu defiende ataque en gaza y cuestiona a palestina
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pronunció un enérgico discurso ante la asamblea general de la onu. Rechazó las iniciativas de varios países que reconocieron al estado de palestina y defendió la ofensiva militar sobre la franja de gaza. La intervención, de aproximadamente 42 minutos, estuvo marcada por abucheos y la salida de delegados en señal de protesta.
Netanyahu negó que la operación en gaza constituyera un genocidio y aseguró que la respuesta de israel es contra el terrorismo. Afirmó que “quienes reconocen un estado palestino envían un mensaje: asesinar a los judíos se recompensa”. La declaración provocó repudio inmediato entre varias delegaciones, que se retiraron en protesta.
El mandatario sostuvo que los reconocimientos internacionales al estado palestino incentivan la violencia y refuerzan la impunidad de los atacantes. Señaló que, según su interpretación, “cerca del 90% de la población palestina celebró el ataque del 7 de octubre”. Comparó estos hechos con atentados históricos para reforzar su argumento y advertir sobre riesgos futuros.
Netanyahu rechazó la solución de dos estados y afirmó que los territorios cedidos han sido usados para atacar a israel. Denunció que las autoridades palestinas pagan a militantes para cometer atentados. Advirtió que otorgar soberanía sería equivalente a dar “estado” a organizaciones terroristas, según su metáfora.
Durante su intervención, acusó a irán y al llamado “eje del terror” de amenazar la estabilidad mundial y la existencia de israel. Mencionó apoyo a grupos armados desde siria, libano y yemén. Aseguró que las fuerzas israelíes han atacado la “máquina de matar” de hamás y hizbulá para proteger al país.
El discurso de netanyahu volvió a encender la tensión diplomática en torno al conflicto israelí-palestino. La comunidad internacional sigue dividida entre llamamientos a la desescalada y justificaciones de acciones militares. Las consecuencias humanitarias y políticas del conflicto permanecen en el centro de la agenda global.