
El receso escolar no alivia los problemas de salud mental en los adolescentes y, según los especialistas, incluso puede profundizar los riesgos existentes. La escuela funciona como espacio de formación y detección de señales tempranas, donde algunas intervenciones logran impacto, otras fracasan y muchas directamente no ocurren, generando exposiciones peligrosas. En este escenario, la ausencia de ese marco cotidiano deja a numerosos jóvenes sin un sostén básico durante semanas críticas del año.

Las causas que explican este panorama son diversas y atraviesan múltiples factores asociados al desarrollo emocional y social de los adolescentes. Los equipos de salud registran demandas por depresión, consumo problemático de alcohol, uso excesivo de pantallas, bullying, autolesiones, ideación suicida y episodios de violencia que se mantienen más allá del ciclo escolar. Además, influyen el temperamento individual, los entornos familiares disfuncionales, los abusos, la presión del grupo de pares y la falta de adultos atentos a las necesidades emocionales básicas.
A lo largo del año, muchos adolescentes conviven con estrés prolongado y conductas desreguladas que pueden agravarse cuando llega el receso y se disuelve la rutina escolar. En ese período, varios jóvenes buscan escapar de contextos que perciben como hostiles y pasan a deambular entre espacios que pueden resultar riesgosos o directamente se aíslan en soledad. Esta búsqueda de ámbitos transitorios genera frustraciones profundas cuando no logran estabilidad, y en muchos casos deriva en cuadros depresivos que requieren asistencia profesional urgente.
Los especialistas sostienen que parte del problema radica en la falta de adultos capaces de reconocer señales tempranas o de intervenir con responsabilidad. Puede existir crianza negligente, padres desbordados o adultos involucrados en el origen del malestar. Sin contención, los adolescentes toman decisiones impulsivas sin medir consecuencias que incluyen embarazos no planificados, consumos excesivos, autolesiones, conductas sexuales riesgosas y episodios asociados al alcohol como el tradicional UPD. Frente a la dificultad para acceder a turnos en el sistema público, recomiendan ofrecer empatía, interés genuino y prácticas de bajo riesgo que acompañen este período crítico.
En este contexto, el psicólogo Roberto González Marchetti insiste en fortalecer la presencia adulta y promover hábitos de autocuidado durante los meses de mayor exposición emocional. “Los adultos estamos llamados a ser empáticos con el adolescente, que es vecino, sobrinos, ahijados, hijos de amistades y hasta aquel transita por las calles del barrio”, remarca. También señala la urgencia de modernizar los servicios de salud mental y priorizar inversiones que eviten consecuencias graves. El objetivo, afirma, es que los adolescentes puedan atravesar las vacaciones sin daños que condicionen su desarrollo futuro.


EXPOCON 2026: talleres especializados sobre nuevas tendencias de la Economía del Conocimiento

EXPOCON 2026: talleres especializados sobre nuevas tendencias de la Economía del Conocimiento

Isaac tiene 7 años, síndrome de down y vive con su abuela: necesitan ayuda para no perder su hogar

Elecciones en la UNT: Canal 10 transmitirá los comicios desde las 8:30


Santiago Budini fue condenado a 10 años de prisión por el crimen de Federico Toledo

Se incendió un predio en Delfín Gallo y Junín: analizan si fue intencional

Este miércoles se conocerá la sentencia por la muerte de Federico Toledo

Murió un hombre tras un triple choque en la Ruta 308 que dejó varios heridos graves


La Municipalidad lanzó Animales SMT, una plataforma para el cuidado de mascotas

El Gobierno fijó el nuevo Salario Mínimo, Vital y Móvil hasta abril de 2027

Este miércoles se conocerá la sentencia por la muerte de Federico Toledo

Santiago Budini fue condenado a 10 años de prisión por el crimen de Federico Toledo




